Caroline jamas entendió sus propias razones pero se dejó convencer y un día las terribles palabras salieron de sus labios
-aquí termina todo-
-que?- preguntó Alfredo incrédulo
-ya no quiero seguir contigo, de acuerdo, ya no quiero ser tu novia-
-no puede ser- comenzó a decir Alfredo casi al borde de las lagrimas
Caroline se fue de ahí sin sentir tristeza alguna y el tiempo que transcurrió se comportaba de forma extraña, parecía feliz por haber dejado a Alfredo
Incluso, las mañanas que lo veía en la escuela solía sonreirle y saludarlo de manera casual a lo que este respondía de la misma forma, pero un día el comenzó a ignorarla
